Una gema (del latín gemma) o piedra preciosa es un mineral, roca o material petrificado que, cuando es pulido, es coleccionable o usable como un adorno personal.

Algunos de estos cristales son orgánicos, como por ejemplo el ámbar que tiene su origen en la resina de un árbol fosilizado o el azabache que es una de las tantas especies derivadas del carbón.

Algunas gemas, aunque valiosas y bonitas, no son lo suficientemente duras o son demasiado frágiles para ser usadas en joyas.

Piedras preciosas

Un ejemplo de esto es la rodocrosita. Sin embargo, se exhiben en museos y son ampliamente buscadas por coleccionistas.

Características y clasificación de las piedras preciosas

Anillos de piedras preciosas

Clasificación de las gemas

Según su composición quimica

Diamante

Diamantes

Las gemas se describen y clasifican a través de diferentes especificaciones técnicas. En primer lugar viene su composición química.

Los diamantes, por ejemplo, están constituidos por carbono (C), los rubíes y los zafiros, por óxido de aluminio (Al2O3).

Según la simetria de sus cristales

Dependiendo de la simetría de los cristales, las gemas son encuadradas en uno de siete sistemas cristalinos: cúbico, hexagonal, trigonal, tetragonal, ortorrómico, monoclínico o triclínico.

Otro término usado es el hábito, la forma o combinación de formas que la gema exhibe. Como ejemplo, los diamantes cristalizan en el sistema cúbico y se encuentran a menudo en la forma octaédrica.

Según sus variedades

Rubi

Rubíes

Las gemas se clasifican en grupos, especies o variedades.

Por ejemplo: el rubí es la variedad roja de la especie corindón mientras que todos los otros colores de ese mineral constituyen la variedad zafiro. La esmeralda (verde), el agua marina (azul), la bixbita (roja), el gochenita (incoloro), el heliodoro (amarillo) y la morganita (rosa) son todas variedades de la especie mineral berilo.

Turmalina y granada son nombres de grupos de gemas, no de una especie o variedad.

Carácteristicas de las piedras preciosas

Las gemas se caracterizan por: índice de refracción, dispersión, peso específico, dureza, clivaje, modo de fractura y brillo.

Zafiro

Zafiros azules

Pueden exhibir o no pleocroísmo y luminescencia y tienen un espetro de absorción característico de cada una de ellas.

Ciertos materiales o fallas en una gema pueden estar presentes en la forma de inclusiones características. Las gemas de un determinado lugar pueden presentar características propias que no se ve en la misma yema cuando procede de otros lugares.

 

Valor de las gemas preciosas

Una gema es apreciada especialmente por su belleza o gran perfección, por lo que la apariencia es casi siempre el atributo más importante de las gemas.

Anillo de esmeralda

Anillo de esmeralda

Las características que hacen una gema bella o deseable son el color, fenómenos ópticos inusuales en el interior de la piedra, una inclusión interesante tal como un fósil, una rareza ya veces la propia forma del cristal natural.

El diamante es una gema muy apreciada, pues es la sustancia más dura conocida y además refleja la luz de una manera propia y apelativa cuando es facetado. Sin embargo, los diamantes están lejos de ser raros, siendo extraídos anualmente millones de quilates.

Tradicionalmente, las gemas más comunes se clasificaban en piedras preciosas y piedras semipreciosas; la primera categoría fue determinada sobre todo por una historia de uso eclesiástico, devocional o ceremonial y por su rareza.

En la antigüedad, sólo cuatro tipos de gemas se consideraban preciosas:

Collar de piedras preciosas

  • Diamante
  • Rubí
  • Esmeralda
  • Zafiro

Sin embargo, en la actualidad este termino ya no es excluyente a solo estos 4 cristales.

En el siglo XIX, opalas, ametistas y perlas también eran consideradas preciosas, pero el descubrimiento de grandes depósitos minerales en América del Sur y la creación de ostras en cautiverio las hicieron más comunes, lo que las hizo perder esta clasificación.

Hoy en día, todas las gemas son consideradas preciosas, aunque las 4 gemas cardinales anteriormente mencionadas son generalmente, pero no siempre, las más valiosas.

Las piedras preciosas generalmente tardan más de millones de años para formarse en la naturaleza. De este modo, sólo una fracción de ellas será descubierta, extraída, cortada y vendida en el mercado.